Actividades Horarios Precios Probar la demo

Un caso real

El puente que ya estaba bien planificado

Auditamos el cronograma del puente Tappan Zee, sobre el río Hudson, con los datos que facilitó su propio promotor. El plazo de su planificador era óptimo, y se puede demostrar. Lo que no vio es que durante quince días pedía treinta compresores y solo tenía veinte.

Esta página cuenta un caso concreto porque los bancos de pruebas académicos no enseñan la mitad de lo que hace falta saber. Un problema de laboratorio viene limpio. Un fichero de obra viene con dos relojes distintos, con esperas de diez meses que nadie explica y con una columna de duración que no dice lo mismo que las fechas de su propia fila. Todo lo que sigue lo aprendimos ahí.

El fichero

Obra
Tappan Zee, Hudson
Actividades
19
Tipos de recurso
20
Plazo del fichero
1.289 días

Diecinueve actividades no suena a mucho, y ese es justo el punto: la dificultad de un plan no está en cuántas filas tiene. Este viene de una ficha pública de la biblioteca DSLIB, el banco de proyectos empresariales reales que mantiene el grupo de Mario Vanhoucke en la Universidad de Gante, y sus datos los facilitó directamente el propietario de la obra, así que no es un ejercicio inventado por nadie para quedar bien.

Uno: su plazo es el mejor posible, y se puede demostrar

Con su misma fecha de arranque, su mismo calendario, sus mismos veinte topes de maquinaria, sus mismas precedencias contractuales y sus tres ventanas de dragado ancladas donde ellos las pusieron, el motor devuelve 1.289 días con cota inferior 1.289. Los dos números coinciden, y eso significa que no existe ningún plan que termine antes. Ni el nuestro ni el de nadie.

Su planificador acertó de lleno con el plazo. Decirlo forma parte del producto: una herramienta que solo sabe encontrar defectos no es un diagnóstico, es una máquina de dar disgustos.

Dos: pero su plan se pasa de maquinaria

El 20 de mayo de 2014, durante quince días laborables, se solapan la construcción de los pantalanes provisionales norte y sur. Cada una pide quince compresores, quince generadores y quince bombas de agua. Los topes están escritos en su propio fichero.

MaquinariaSu topePico de su planPico del nuestro
Compresores203015
Generadores253025
Bombas de agua253025
Pantalán norte Pantalán sur 15 días laborables desde el 20 de mayo de 2014 su plan rebase el nuestro su tope Máquinas pedidas 30 20 10 30 15 Compresores tope 20 30 25 Generadores tope 25 30 25 Bombas de agua tope 25
Arriba, los quince días en los que las dos actividades se pisan, dibujados como esquema: lo medido es el solape, no el largo de cada barra. Abajo, lo que se pide esos días de cada máquina: la franja roja es lo que se sale del tope que el propio fichero declara. El plan que devolvemos se queda dentro sin mover el día de entrega.

Ninguna dependencia está rota. El plan es impecable en el orden y aun así, tal como está escrito, esos quince días no se pueden ejecutar con la maquinaria que el propio fichero declara.

Tres: se arregla moviendo una sola actividad

No hay que adelantar nada ni recortar ninguna duración. Basta con retrasar una actividad quince días laborables, del 20 de mayo al 10 de junio de 2014. Tiene más de dos años de holgura por delante: su sucesora no arranca hasta octubre de 2016.

El resultado: mismo día de entrega, mismo calendario, mismos topes, mismas precedencias, mismos 1.289 días, cero incumplimientos. Ese es el entregable. No un plan nuevo que obligue a rehacer la obra en la cabeza de todo el mundo, sino la fila que hay que tocar.

Y cuatro: lo que callamos, que importa más que lo anterior

Si a un motor se le suelta este fichero tal cual, sin anclar nada, devuelve un plazo mucho más corto y un ahorro espectacular. Ese número es mentira y no lo publicamos.

El motivo está en el propio fichero: hay tres esperas larguísimas que su lógica no explica.

ActividadEsperaArranca
Dragado I214 días4 de agosto de 2014
Dragado II205 días3 de agosto de 2015
Dragado III205 días1 de agosto de 2016
Dragado I 214 días 4 ago 2014 Dragado II 205 días 3 ago 2015 Dragado III 205 días 1 ago 2016 2013 2014 2015 2016 2017
Las tres esperas, cada una en su año, dibujadas sobre el plazo completo de la obra. Los bloques rayados son días laborables en los que el dragado no hace nada, y las tres líneas naranjas caen en el mismo punto del calendario tres años seguidos. Un patrón así no lo produce la lógica de un fichero: lo produce una regla que alguien conocía y escribió a mano.

Las tres arrancan el primer día hábil de agosto. Eso tiene toda la pinta de una ventana medioambiental de dragado, que el Hudson tiene por la migración de los peces: una restricción legal que el fichero no contiene porque su planificador la metió a mano, con fechas, en vez de como regla.

La Autoridad de la Autopista del Estado de Nueva York, promotora de la obra, publica las medidas ambientales que se tomaron en el río durante la construcción, entre ellas las que protegen al esturión atlántico y los periodos en los que no se podía trabajar dentro del agua.

Un motor que se come esas esperas produce un plan precioso, ilegal y sin ningún valor, y la reunión en la que se enseñe durará dos minutos. El nuestro las detecta, las mide y pregunta. La frase honrada es esta: su fichero dice que el dragado espera diez meses tres veces y no dice por qué. Si es la ventana de dragado, se respeta y su plazo es óptimo. Si no lo es, ahí hay medio año largo.

Esto no es un caso raro

La espera que aquí se llama ventana de dragado tiene nombre propio en el oficio y aparece en todas partes. Lo comprobamos en tres sitios que no se conocen entre sí:

Lo que enseñan los ficheros de verdad y no enseña ningún banco de pruebas

Además de este puente hemos pasado por el lector setenta cronogramas reales de Primavera P6, con 147.165 actividades y 355.871 dependencias entre todos. Esto es lo que salió, y ninguna de estas cosas aparece en un problema de laboratorio.

Los dos relojes

Una duración de ocho horas y un plazo de ocho horas no son lo mismo si la jornada dura ocho. Teníamos las duraciones contadas en horas de trabajo y el plan del cliente en horas de reloj, y nadie los comparaba. El resultado era un ahorro multiplicado por tres, y siempre en el sentido que nos favorecía.

Un proyecto del banco "terminaba" en 459 unidades cuando la suma de todas sus duraciones era 145. Imposible, y aun así el informe salía tan tranquilo. Hoy hay un solo reloj.

La fecha de fin la pone el cliente

Reconstruíamos el fin de cada trabajo sumando su duración al inicio, así que cualquier desajuste entre su columna de duración y sus fechas se convertía en una acusación contra el cliente por algo que su propio fichero desmiente.

Medido sobre 231 proyectos reales el 28 de agosto de 2026: reconstruyendo el fin salían 137 acusaciones falsas y 5 buenas. Leyendo el fin que él escribe, 5 falsas y 18 buenas. La misma herramienta, mirando el dato que ya estaba delante.

Lo que no sabemos comprobar, se dice

En ficheros de grano fino, la duración escrita y las dos fechas de la misma fila no siempre cuentan lo mismo, y eso hace que el orden no se pueda comprobar sin acusar en falso. Lo intentamos de cuatro maneras distintas y ninguna bajaba de cien acusaciones falsas.

Así que en esos ficheros esa comprobación no se publica, y el informe lo dice con todas las letras. Las fechas obligatorias y la maquinaria se siguen comprobando igual. De 231 informes, 199 dan veredicto, 28 declaran que no han podido mirar el orden y ninguno acusa de un orden que no ha comprobado.

Preferimos no decir nada a acusarte de algo que no has hecho. Un aviso falso gasta tu atención, y la próxima vez lees menos el que sí importa.

La medida que tumbó nuestra propia idea

Propusimos usar el intervalo entre las dos fechas en vez de la duración escrita. Quitaba falsos positivos por un factor de nueve, así que parecía buena idea.

Al medirla sobre 126.609 trabajos sin empezar resultó que infla las duraciones: el intervalo mide más en el 57,8 % de los casos, con una razón mediana de 1,08, o sea que habría alargado nuestros planes entre un 6 y un 8 %. Se cambiaba una distorsión por otra, y la nueva iba dentro del plan que le entregamos al cliente. Se descartó.

Navidad

Cuando ya solo quedaban cinco acusaciones falsas, las cinco eran festivos: un trabajo que iba del 17 al 30 de diciembre, con el 25 contado como un martes cualquiera.

Ahora el calendario laboral español viaja dentro del producto, congelado y comprobado contra el BOE: 19 territorios de 19 clavados, cero diferencias, 458 fechas de 2026 y 2027, y los 165 municipios de Madrid que publicaron sus fiestas locales.

Probamos antes dos bibliotecas conocidas. Una tenía 69 diferencias contra el BOE y no cubría Ceuta ni Melilla.

Todo esto son quince líneas de un fichero. Si tienes uno a mano, la demo hace lo mismo con el tuyo y te señala la fila.

Comprobar un plan Qué es un plan, si empiezas de cero